Por lo general, los telescopios
terrestres de gran diámetro, generalmente de 80 mm., son los
recomendables, aunque los nuevos modelos de 65 mm de las marcas
Swarovski y Zeiss dan muy buenos resultados, al mismo tiempo que son
más ligeros y fáciles de manejar. Una de las cuestiones a decidir es
el que el ocular sea angulado o recto y aunque no es algo definitivo,
es más aconsejable para esta técnica el angulado pues puede emplearse
con menor altura de trípode, lo cual hace mejorar bastante la
estabilidad. También resulta mucho mayor la comodidad de la posición
de nuestra cabeza mientras miramos por los oculares y además nos
permite ver mejor la pantalla LCD de la cámara a fin de conseguir un
perfecto encuadre y sobre todo un correcto enfoque.
Generalmente se
usan oculares del tipo zoom, aunque los de aumentos fijos suele tener
mejor nitidez y ganar mucho en luminosidad, más campo de visión (campo
aparente, expresado en grados) y mayor salida de pupila. La elección
de un ocular zoom suele estar basada en que muchos aficionados quieren
aprovechar el telescopio para la observación independientemente de
realizar las fotografías. Pocas fotos de alta calidad se hacen con un
aumento de ocular más allá de 30x, pero fotos hechas a mayores
aumentos pueden ser útiles para documentar observaciones y rarezas.
También se emplean, sobre todo en los EE.UU. telescopios astronómicos,
en sus versiones terrestres, tales como el Meade ETX-90 o el Celestron
C-5 con excelentes resultados.
Aquí se abre un nuevo campo de
investigación en lo referente al uso de oculares de astronomía con los
que se pueden conseguir aumentos espectaculares, son más luminosos y
algunas casas fabrican modelos Ultra Gran Angular con campos aparentes
mucho más grandes (hasta de 84º) que los que se fabrican para los
terrestres y de los cuales hay una gran gama de modelos de reconocidas
marcas, tales como: Meade, TeleVue (Radian, Panoptic y Nagler),
Celestron, Vixen, etc... Telescopios terrestres los hay de distintas
marcas y modelos, entre ellos Swarovski, Leica, Zeiss, Kowa, Nikon,
Pentax, Optolyth, etc..., de entre los más conocidos.
Cada marca tiene sus propios
partidarios, pero los Zeiss 85 FL y el Swarovski AT80HD son la elección de una mayoría
de digiscopers, aunque en realidad, otros telescopios de alta gama
proporcionan prestaciones muy parecidas. En última instancia, son
las preferencias personales las que deben decidir y en esto lo que
aconsejamos es el realizar pruebas prácticas, a poder ser, antes de
decidirse por la compra. Otra de las cuestiones es que hay una
apreciable diferencia de calidad en las fotos hechas con telescopios
cuyas lentes están tratadas con fluorina (APO / HD) y las hechas a
través de lentes normales solamente multitratadas.
Las lentes de fluorita eliminan las
aberraciones cromáticas y dan un excelente resultado en fotografía,
sobre todo en cuanto a la exactitud, resolución y definición de los
colores.El ocular es de suma importancia, sobre todo teniendo en
cuenta sus tres características de importancia para el digiscoping,
a saber: la salida y el diámetro de pupila y el campo aparente. Por
ejemplo un excelente ocular es el Swarovski 30x SW que tiene un
diámetro de pupila de 27 mm., una salida de pupila de 20 mm. y un
campo aparente de 66º (42 mts. a 1.000 mts. de distancia).Hay
algunas opciones más en el mercado, entre ellas unos oculares
especiales fabricados por Williams Optics, como la serie DCL que
permite adaptar distintos diámetros de objetivo con distintos
oculares de algunas de las marcas de telescopios más conocidas.
También las solución propuesta por
Scopetronix con sus oculares MaxView, que consiste en unas especie
de adaptación de oculares astronómicos a telescopios terrestres. En
cualquier caso, solo de la práctica de cada uno saldrá la mejor
solución y a base de realizar muchas pruebas en el campo es como
conseguiremos adaptar perfectamente nuestro equipo para conseguir
mejores digisfotos cada vez.