Es imprescindible el uso de un
adaptador para que estén correctamente alineados la cámara y el
telescopio. La mayoría de digiscopers unen la cámara al ocular del
telescopio de algún modo. Algunos han fabricado ingeniosas
conexiones tubulares con tubos de PVC, tapas de botes de plástico,
botellas, envases de insecticidas y otros muy variados artículos.
El método más popular es una montura de dos piezas que se desliza
alrededor del ocular y que permite una rápida conexión y
separación de la cámara. Swarovski, Kowa, Leica, Nikon y otras,
hacen monturas de este tipo para sus telescopios.
También se puede
encargar la construcción de un adaptador a un tornero. La medida
de la rosca de las Coolpix es 28 mm. de diámetro interior. Una
conexión permanente de la cámara interfiere cuando se quiere
enfocar con el telescopio solamente y para usar el telescopio para
la observación. El mejor sistema está compuesto de dos piezas, una
permanentemente unida al ocular y otra unida a la cámara. Ambas
piezas se conectan y separan rápidamente para hacer una
fotografía.
Hay distintos adaptadores comerciales fabricados por
casas sobre todo en EE.UU. y en Reino Unido. En España los
pioneros del digiscoping nos hemos ido nutriendo de un adaptador
fabricado (con tornería de andar por casa) por Miguel Rouco,
compuesto de las dos piezas antes nombradas y realizado para
distintos modelos de oculares de las marcas más conocidas, siempre
con la rosca de 28 mm. a la cámara.