Otro de los accesorios de gran
importancia para el digiscoping, ya que todas las fotos que
realicemos deberemos hacerlo a la más alta resolución y tamaño
posible de nuestra cámara, para poder disponer del material
suficiente para recortar, caso de ser necesario, las fotos con un
programa de tratamiento de imágenes en el ordenador. Tarjetas de
memoria para almacenar las fotos hay de distintos tamaños y en
esto el avance tecnológico también es espectacular, pues desde la
primeras no hace mucho tiempo de una cabida de 8 Megas como máximo
hemos pasado a que ya se ha anunciado la salida al mercado de una
Compact Flash de nada menos que 4 Gigas.
Lo lógico es empezar con alguna de
128 o 256 Mb, aunque lo ideal, sobre todo si nuestra cámara admite
los formatos en RAW y TIFF, es el poder tener una de al menos 512
Mb, no siendo aconsejable la conocida Microdrive de IBM de 1
GigaByte dada su fragilidad, ya que se nos romperá a la primera
caída al suelo. De todas formas si no se viaja mucho y se trata de
fotografiar en solo una jornada, por muchas fotos que se hagan, es
suficiente con una o 2 tarjetas de 256 Mb.Ahora bien, cuando
hagamos viajes, hay unos dispositivos de almacenamiento que
consisten en la incorporación de un disco duro, de los mismos que
llevan los ordenadores portátiles, a una carcasa con su software
correspondiente, que nos permite descargar las fotos que vamos
haciendo desde la tarjeta de memoria, de forma que siempre
volvemos a tener esta limpia para empezar de nuevo.
Entre los más conocidos de estos
dispositivos o discos duros portátiles, está el X-Drive que se
entrega bien sin disco duro o con uno ya incorporado de 20 - 40 e
incluso 60 Mb. Es el más asequible económicamente, pero por lo
general hay que adquirirlo en los EE.UU. En España, podemos
comprar el Rimas DFS Plus con 20 o 40 Mb. Ya que lo distribuye una
conocida casa comercial española de hardware y aunque es un poco
más caro que el X-Drive también da un gran rendimiento. Estos
modelos, que creemos son los aconsejables, no llevan pantalla LCD
para poder ver las fotos realizadas desde la tarjeta una vez
volcadas al disco duro.
Quién se lo pueda permitir, ya que
el precio se sube bastante, puede adquirir alguno de los modelos
que integran esa pantalla LCD, como el eFilm Picture Pad, pero
realmente no creemos que esta opción sea en absoluto necesaria.